Ser ghosteado es un término común en la sociedad moderna, especialmente en las relaciones sentimentales. Describe la situación en la que una persona corta repentinamente todo contacto con otra sin ninguna explicación o advertencia. La persona ghosteada queda en un estado de confusión y desconcierto, sin entender por qué la otra parte ha «desaparecido» de forma tan abrupta. A pesar de intentar contactar por diversos medios, solo recibe un silencio inquietante. Este fenómeno se compara con los «fantasmas», debido a la desaparición sin rastro ni despedida, de ahí el término ghosting.
El ghosting no solo ocurre en el amor, sino que también puede aparecer en las relaciones de amistad, compañeros de trabajo e incluso familiares. Quien realiza el ghosting suele evitar enfrentarse a los problemas difíciles en la relación. Opta por el silencio y la desaparición como una solución simple, pero causa un profundo daño a la persona ghosteada. Ser abandonado sin explicaciones dificulta la aceptación y la superación. La persona ghosteada a menudo se atormenta, busca razones y vive en la duda y la ansiedad.
Algunos estudios psicológicos indican que quienes optan por el ghosting para terminar una relación suelen tener ciertos problemas psicológicos. Pueden tener dificultades para comunicarse, expresar emociones o temer al conflicto. La tendencia a evadir la responsabilidad y la falta de habilidades para resolver problemas también son algunas de las causas del ghosting. Estas personas suelen ser introvertidas, les cuesta intimar con los demás y tienen poca confianza en las relaciones.